Estación Fin del Tiempo





Prólogo

Cuando recibí la Invitación de Mónica Gameros a prologar éste, su tercer libro, debo confesar que me sorprendió gratamente. La conocí no hace mucho, una tarde de octubre en la feria del libro del Zócalo, no recuerdo quien nos presentó, ni cómo llegamos a entablar una breve conversación sobre las poetas beatniks, simplemente así, mujeres hablando de otras mujeres que han vivido en el ostracismo, condenadas a coexistir como muchas otras en un injusto anonimato. En esa ocasión, Mónica puso en mis manos sus dos libros anteriores: Kronos y Caída libre, libros que literalmente devoré, ya que su contenido me permitió descubrir a una excelente poeta.

Partiendo de la premisa de que en una sociedad con tantos antagonismos entre los dos sexos, donde nacer mujer ya constituye un enorme reto, me parece que Mónica cruza valientemente la barrera misógina que pone en duda la capacidad de la mujer en el ámbito literario, pensamiento que lamentablemente aún permea en este siglo. Aunado a esto, enfrentarse al oficio de escribir en un país con tan pocos lectores y muchos menos de poesía, ser poeta resulta una labor titánica. Por lo mismo, estoy convencida, de que la joven poeta que aquí presento, viene a refrescar el panorama de la poesía femenina que actualmente se hace en México.

En mi opinión, es simple: existe buena y mala literatura, en este caso, Mónica Gameros se ubica dentro del primer grupo, porque a través de su escritura he percibido vivencias de suma intensidad, plasmadas mediante un lenguaje sencillo, sin rebuscamientos, sin retruécanos, sin hacer poesía tramposa ni light, lo que es de agradecerse. La siento dueña de una palabra franca, sin hipocresías, no teme llamar a las cosas por su nombre.

Mónica Gameros recuerda haber sido una niña solitaria que encontró en el ejercicio de la escritura la manera de canalizar sus inquietudes vitales. Y no está de más, mencionar que se trató de un sabio consejo de su madre, quien le dijo que cuando sintiera que las cosas iban mal, escribiera. De esta forma, nuestra autora se aventura en las letras aunque de manera introspectiva; ella misma reconoce que su obra no la había creado para ser publicada, y permaneció bajo el resguardo de simples cuadernos por mucho tiempo. Afortunadamente las cosas cambiaron para bien de los lectores de poesía.

Estación fin del tiempo es un libro que marca una nueva etapa en la evolución de su trabajo literario. Aquí se descubre a una poeta intensa, melancólica, mística pero también rebelde y provocadora. Éste, es un libro en el que se muestra a una mujer experimentada, que ha vivido el dolor, la caída, que ha mordido el polvo, se ha hecho ceniza y como la mítica ave fénix resurge de su propia ceniza por el arte de la creación poética que abraza con amor, un amor que no teme alzarse en llamas, que se guarece en la ternura contra las agresiones del medio, y sé que esto puede sonar cursi; pero lo logra a través del amor; sublime y maravilloso sentimiento. El amor quizá ya no esperado, pero que ahora se toca y trastoca el tiempo y el espacio.

En el poema titulado Supuestos Mónica afirma:

“Se supone que nuestros ojos desangran la realidad,
porque somos forenses de las porquerías de la humanidad…
Se supone que así podemos recordar lo que es la vida,
y ahora no hacemos más que dibujar nubes,
pintar atardeceres incendiados
y describir el amor,
enredados como caracolas”

Aquí la poeta ordena un caos general, para intentar convertirlo en un caos íntimo.

Sin embargo, pareciera que a veces duda de que la dicha sea cierta, alcanzada, y se muestra como una mujer todavía incrédula de la felicidad cuando en Aliento dice:

“Haces que me cuestione,
cómo es que decido de quién sí enamorarme,
en verdad había perdido la fe y jugaba con mi mente
para hacerme a la idea de ser una feliz ermitaña”

Pues he aquí la invitación: Démonos la oportunidad de conocer a ésta joven poeta, que ojala continué trabajando tan prolíficamente como lo ha venido haciendo en los dos últimos años, tal vez, sostenida por el empeño de mostrar las complejidades de las altas y bajas del destino. Lo demás, ya es tarea del lector.

María Antonieta Zenteno M.

Estación Fin del tiempo Vol. 11
Colección DESTOSDEMEDOS
Editorial Start Pro
México DF marzo 2008

Poesía de la Era del Vacío

http://ddm2poesiaeravacio.multiply.com

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